sábado, 12 de febrero de 2011

Atravesando el tiempo

Es cosa normal que en mis sueños las sensaciones sean amplificadas por factores fantásticos y aleatoriamente modificadas. En éste sueño mi subconsciente se lució, nunca he viajado en avión y estoy seguro de que una experiencia de altura y alta velocidad que lo supere es imposible.

Y así comienza, estoy parado en un lugar público, muchas personas pasan y estaba conversando con alguien sobre viajar, que teníamos que tomar el avión. Seguidamente aparecí sentado en el avión que sin ningún intermedio de elevación y despegue ya se encontraba flotando sobre las nubes. Era un hermoso atardecer, apenas veía a través de la pequeña ventana, era como si no existiera ningún pasajero y yo estaba concentrado en observar. Tratar de saltar hacia ese azul en la parte superior y todo un horizonte anaranjado cortado por unos rayos del sol que ya se escondía y dejaba ver a los lados tonalidades rojizas y  púrpura.

Empezaba a sentir el viento, miraba hacia la parte superior del avión y ésta empezó diluirse, a desaparecer. Como controlado y sin intención el avión desaparecía y yo atravesaba a una velocidad impresionante el tiempo. Volé sobre montañas primero, luego algunas playas y mucho mar, islas. El cielo se partió en dos y volví a encontrarme el sol al lado derecho, como si hubiera dado la vuelta al mundo en 5 minutos y habiendo hecho dos paradas en el espacio. La luna, estrellas, colores, sentí escalofríos de observar tantas maravillas, de sentirlas libres y sentirlas por un instante mías.

Al final me topé con la estatua de la libertad y recorrí un poco la ciudad, acaricié por algunas calles las luces de los edificios con mis manos. Fue uno de esos momentos en los que se siente que todo es uno, que todo es perfecto con toda su imperfección.

Krlos Reyna