domingo, 4 de abril de 2010

Por un beso

Hacía tanto tiempo que no te veía, esta vez te conseguí en ese autobús que se suponía me llevaría a la parada en la que tendría que bajar en esta ciudad desconocida. Vestías de blanco, tu rostro claro y tus ojos oscuros me tenían un poco distraído, y todas las palabras que decías se convertían en notas musicales para mis oídos, es una lástima que no te estuviera escuchando realmente. Al llegar a tu parada te bajaste y yo me baje contigo, me preguntaste que si iba al mismo lugar y yo solo pude responderte no me puedo separar de ti, no al menos hasta que sienta el sabor de tus labios. Y te bese, y me besaste.

Luego no pude escapar de allí, ningún autobús se detenía, estaba en un lugar desconocido por una pasión fugitiva de la que no sabía si tendría continuación. Y delincuentes me miraban de una forma amenazadora, como si cargara mucho más que mi vida conmigo. Tal vez jugué demasiado por un beso contigo.