sábado, 25 de junio de 2011

Aparente invitación al suicidio

Te miraba desde el pupitre de atrás algo mareado por el olor de tu cabello, relajado por el vaivén de las olas provocadas por voces del salón. Blanco impecable y puertas grises. Se cortó por un instante el hilo de tu alma que me mantenía hipnotizado y yo desaparecí. Como pasa tantas veces, me volví omnipresente. Demasiados detalles para ser escritos en una sola vida.

Desde afuera vi venir 2 personas, un hombre con una escopeta y una niña con un bolso marrón. Gritos, disparos al techo. Todos empezaron a correr y yo sin poder hacer mucho te susurré… ven por aquí. Y me seguiste.

Atravesamos una pared de monte y barro, ya tus olores no eran los mismos, robamos un jeep y rodamos algunos minutos. Entramos a un laberinto de piedras cubiertas de verde por la humedad, corrimos entre casas coloniales y pasadizos abandonados. Por más maniobras que hicimos no pudimos escapar. La persecución, lugares inesperados, saltos en el tiempo y finalmente acabamos parados frente a una cascada y los lobos a nuestras espaldas. Algunas piedras abajo nos miraban curiosas de cuál sería nuestro destino.

Siento como de alguna forma la escopeta me empuja hacia abajo, un disparo y me convierto en lluvia de sangre, perdí el sentido al tocar la superficie y el agua hizo el resto del trabajo. Todos brincamos. Tuviste suerte y te escondiste en una choza, exhausta, llorabas por no saber que pasaba. Cuántos murieron, posiblemente vendrían por ti también.

El hombre se quebró en las piedras pero la niña estaba en la puerta. Sacó una flecha de su bolso y llorando te dijo: 


“Estás malinterpretando tu destino; Si ésta flecha no besa tu sangre el río de orquídeas nunca podrá salvarnos”


PD: Significado? Ni idea, probablemente mi subconsciente quiso decir que sangrar será inevitable o sólo jugaba con la fe de quien elija creer en un desconocido.

Krlos Reyna

sábado, 12 de febrero de 2011

Atravesando el tiempo

Es cosa normal que en mis sueños las sensaciones sean amplificadas por factores fantásticos y aleatoriamente modificadas. En éste sueño mi subconsciente se lució, nunca he viajado en avión y estoy seguro de que una experiencia de altura y alta velocidad que lo supere es imposible.

Y así comienza, estoy parado en un lugar público, muchas personas pasan y estaba conversando con alguien sobre viajar, que teníamos que tomar el avión. Seguidamente aparecí sentado en el avión que sin ningún intermedio de elevación y despegue ya se encontraba flotando sobre las nubes. Era un hermoso atardecer, apenas veía a través de la pequeña ventana, era como si no existiera ningún pasajero y yo estaba concentrado en observar. Tratar de saltar hacia ese azul en la parte superior y todo un horizonte anaranjado cortado por unos rayos del sol que ya se escondía y dejaba ver a los lados tonalidades rojizas y  púrpura.

Empezaba a sentir el viento, miraba hacia la parte superior del avión y ésta empezó diluirse, a desaparecer. Como controlado y sin intención el avión desaparecía y yo atravesaba a una velocidad impresionante el tiempo. Volé sobre montañas primero, luego algunas playas y mucho mar, islas. El cielo se partió en dos y volví a encontrarme el sol al lado derecho, como si hubiera dado la vuelta al mundo en 5 minutos y habiendo hecho dos paradas en el espacio. La luna, estrellas, colores, sentí escalofríos de observar tantas maravillas, de sentirlas libres y sentirlas por un instante mías.

Al final me topé con la estatua de la libertad y recorrí un poco la ciudad, acaricié por algunas calles las luces de los edificios con mis manos. Fue uno de esos momentos en los que se siente que todo es uno, que todo es perfecto con toda su imperfección.

Krlos Reyna